Cuidado de ojos en la vuelta al cole

Conviene realizar una revisión entre los 4 y 6 años, pues el 10% de niños tienen un defecto visual a esa edad y alrededor del 4% tiene un ojo vago

La vuelta al colegio es un momento ideal para plantear una correcta prevención de los problemas visuales de niños y niñas, mejorando con ello posiblemente su rendimiento escolar. Actualmente la exigencia escolar es muy alta, realizándose cada vez más un uso de pantallas de ordenadores, tabletas, teléfonos móviles y otros aparatos que atraen la atención de escolares, tanto en la escuela, como en su tiempo de ocio. Además, todos estos dispositivos son cada vez más utilizados en la actividad docente.

A continuación, exponemos algunas preguntas que están en este momento en la cabeza de muchos padres y madres, con las respuestas del especialista, sobre qué es lo mejor para alumnos y alumnas en este momento de inicio del curso escolar:

1.     ¿Debo graduar la vista a mi hijo o hija?

Si ya lleva gafas y no las ha graduado en muchos meses, desde luego que sí. Y si no las lleva, conviene hacerle una revisión escolar a la edad de los 4 a 6 años. Casi el 10% de los niños tienen un defecto visual a esa edad y, además, alrededor del 4% pueden tener  un ojo vago. Es un momento ideal para su diagnóstico, que debe ser realizado a través de un examen visual por un oftalmólogo. Un optometrista dotado con los medios adecuados también puede realizar esta revisión.

2.     ¿Son peligrosas las pantallas de ordenadores, tabletas, teléfonos móviles o videojuegos para la visión de los más pequeños?

Si se dedica una excesiva atención sí, ya que su excesivo uso puede crear problemas visuales. El exceso de acomodación que exige el estar mirando siempre de muy cerca y enfocando su visión en objetos en movimiento, como es el caso de los videojuegos, puede hacer que aumente la miopía. Estudios realizados en Singapur y en países asiáticos han demostrado una directa relación entre la frecuencia y aumento de la miopía (que es una plaga en este momento en aquellas zonas del mundo y, también, en nuestra zona geográfica),  vinculada precisamente al exceso de uso de  estas actividades de cerca. Se ha podido demostrar que es necesario que niños y niñas pasen tiempo al aire libre realizando actividades no visuales, al menos entre 3 y 5 horas por semana. Un adecuado equilibrio entre las tareas de cerca y el deporte, o actividad al aire libre, es esencial para su salud visual, así como para su salud educativa.

3.     ¿Cómo se puede detectar un defecto visual en escolares?

En principio, lo podemos detectar por su actitud ante los objetos lejanos, y sospecharlo cuando no presta atención de lejos, se distrae constantemente y se acerca mucho a las cosas para verlas. Los niños y niñas que tienen miopía suelen ser más retraídos porque no ven bien de lejos. Por su parte, los hipermétropes pueden tener un estrabismo o desviar los ojos intermitentemente, debido a que pueden compensar muy bien su defecto enfocando, pero esto lleva un desequilibrio visual. Todos estos signos deben ser suficientes para acudir a un oftalmólogo que diagnostique si existe un defecto visual y tome así las medidas oportunas.

4.     Si vivo en la costa mediterránea, ¿debo actuar de alguna manera especial con mis hijos e hijas?

Las alergias son muy frecuentes, así como los problemas de conjuntivitis. Si nota los ojos rojos de su hijo o hija, o se los frota continuamente, es indicativo de que tiene una conjuntivitis y conviene llevarlo a un oftalmólogo para que le hagan la adecuada prescripción de medicamentos antialérgicos. Hay que tener mucho cuidado con el frotamiento de ojos. No solo es peligroso, sino que además es una mala costumbre que puede hacer que aumente la miopía y que aparezcan enfermedades oculares como el queratocono.

Doctor Jorge Alió en su quirófano

En resumen, cuidar la salud visual de niños y niñas al inicio de la etapa escolar es esencial. Tener las gafas debidamente graduadas, pasar la revisión visual de 4 a 6 años y acudir al oftalmólogo si se detecta un frotamiento de ojos o que no ve bien de lejos, es algo que puede llevar a una mejora de la salud de los más pequeños a lo largo de sus vidas. Todo ello también conllevará un mejor rendimiento escolar.

 

Profesor Jorge L. Alió

Catedrático de Oftalmología

Universidad Miguel Hernández

Vissum Miranza Alicante

Volver atrás