La última innovación en oftalmología mejora la visión de pacientes que se someten a cirugías de cataratas y presbicia. Hasta el momento, las lentes eran multifocales, siendo las únicas que permitían restaurar la visión de lejos y cerca tras este tipo de operaciones. Pero estas lentes no son fisiológicas y no enfocan a ciertas distancias, es decir, no acomodan.
Ahora, gracias a la pionera lente intraocular acomodativa (AIOL) Lumina se puede recuperar el rango completo de visión y la acomodación sin tener que usar gafas, permitiendo también ver imágenes nítidas a todas las distancias, incluido de cerca.
El Dr. Alió ha participado durante 14 años como investigador principal y director de los estudios que han llevado al desarrollo de esta nueva tecnología. En España, es el único oftalmólogo homologado que implanta esta lente patentada por AkkoLens.
Desde 2024, ya se comercializa en Europa con el marcado CE. El catedrático de Oftalmología e Investigador de Honor de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche ya ha implantado más de 250 lentes en los sucesivos estudios clínicos realizados.
Lumina ofrece una visión nítida en un rango completo de distancias, intermedias y cercanas.
Sin comprometer la sensibilidad al contraste y sin efectos secundarios irritantes, como halos y reflejos.
Con el tiempo, la capacidad natural del ojo para enfocar disminuye. El cristalino se vuelve rígido y el músculo ocular necesita cada vez más esfuerzo para mantener la curvatura correcta. Entonces, se necesitan gafas para leer. Más adelante, el cristalino puede volverse opaco y la visión de lejos también se deteriora. A esto lo llamamos cataratas. Una patología que puede ser tratada restaurando la visión, pero solo a una distancia, siendo necesario usar gafas para la mayoría de las actividades.
En los últimos años, también se han ofrecido lentes multifocales para quienes desean prescindir de las gafas. Sin embargo, al igual que con las gafas multifocales, estas lentes no siempre proporcionan el resultado deseado para todos. Además, suelen presentar efectos secundarios visuales, como halos de luz y deslumbramientos.
El ojo enfoca por sí mismo, incluso en personas mayores. El músculo que controla el enfoque sigue funcionando correctamente; solo el cristalino se vuelve rígido. Al implantar Lumina, la capacidad de enfocar se restablece, en principio, de inmediato. Su propia capacidad de enfoque alimenta Lumina. Podrá enfocar con precisión de nuevo, tanto objetos lejanos como cercanos, y todo lo que esté entre medias, sin usar gafas.
Lumina se basa en el principio óptico de Álvarez (Premio Nobel de Física en 1953). Los ensayos clínicos han confirmado su seguridad y eficacia óptica, siendo la alternativa a lentes multifocales (MIOLs) y lentes intraoculares de profundidad de foco extendida (EDOF) en la corrección de la afaquia. “Lumina es la primera AIOL que ha demostrado de manera consistente un aumento en la respuesta acomodativa durante al menos 48 meses del estudio, con la acomodación preservada tras la capsulotomía con láser YAG”, explica el Dr. Jorge Alió.
Un elemento tiene una lente para proporcionar una visión nítida a lo lejos y ambos elementos tienen superficies diseñadas con precisión para proporcionar una lente variable para visión intermedia y cercana.
A medida que el músculo del ojo se contrae y se relaja durante el proceso de acomodación normal, los elementos se desplazan para enfocarse a la distancia deseada.
Otra de sus ventajas es el diseño de lentes adaptadas con precisión al paciente gracias a un software propio de cálculo de su potencia óptica. Y es que el diámetro de la lente se personaliza para cada ojo a través del dispositivo especializado AkkoScope®, un método que ya ha demostrado su eficacia.
La precisión al medir el diámetro del borde del iris es tal, que tras aplicar pequeños factores de corrección, determina con exactitud el diámetro del surco.
Para el estudio, recientemente reportado en medios científicos, el Prof. Jorge Alió incluyó 50 ojos de 25 pacientes, entre 40 y 81 años, diagnosticados con catarata clínica.
“Se observó una capacidad superior a la esperada en tareas a distancias cercanas e intermedias según la respuesta acomodativa medida. Este hallazgo sugiere la presencia de un cierto grado de pseudoacomodación, además de una acomodación real”, confirma el director de los ensayos clínicos.
Los resultados de sensibilidad al contraste también confirmaron el buen rendimiento visual, ya que no se presentaron complicaciones durante el seguimiento postoperatorio.